Una bonita perspectiva visual marcan los pintorescos faroles que llevan desde la plaza principal hasta la imponente estructura arquitectónica de nuestra Catedral en Tarija.
Es precisamente su ubicación que la hace distinta de otras ciudades, no está ubicada en la plaza principal, como sucede en la mayoría de las Catedrales de Latino américa.
La Catedral de los tarijeños fue construida por sacerdotes Jesuitas de la compañía de Jesús en el año 1690, en la entonces joven “Villa de San Bernardo de Tarixa”, como bautizaron los españoles a esta ciudad.
Entonces, con el apoyo del Marques de Tojo, don Juan José Fernández Campero y Herrera y un equipo de técnicos en la materia, iniciaron construcción en un terreno donado por el Marques.
El año 1767, Los Jesuitas fueron expulsados de sus jurisdicciones por órdenes de la corona española y para entonces la responsabilidad recayó sobre los sacerdotes Dominicos, para luego dar paso a los Franciscanos y recientemente a los Diocesanos. 
La Catedral no fue la Iglesia Matriz Original, y para entonces (mediados de 1800), estaba ubicada en la plaza principal, donde actualmente se ubica el Comité Cívico de Tarija, y la actual edificación fungía como Parroquia de San Bernardo.

El año 1925, Tarija fue elevada a Diócesis, por lo que la iglesia Matriz se eleva a rango de Catedral, como la conocemos hoy en día.
La Catedral de Tarija fue declarada Patrimonio Histórico y Cultural de la Nación, mediante la Ley 2852 del 27 de septiembre de 2004.

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